En la actualidad existen 11 pueblos en vía de extinción y con riesgo a desaparecer en la provincia del Chaco, y 602 en toda la Argentina, según la organización RESPONDE. Pueblos que, con perseverancia en las convicciones de sus pobladores, puede volver a resurgir.
Puerto Bermejo es la muestra de solo el comienzo de una larga lucha de sueños y esperanzas, más que postergadas, olvidadas. El objetivo no es sólo contar una historia sino también concientizar a toda persona que habite el suelo chaqueño y argentino, para que no deje de amar a su pueblo que lo vió nacer. A refrescar la memoria y ponerse en marcha con acciones reales y cotidianas.
Un pueblo se encuentra en riesgo de desaparecer cuando su gente deja de luchar, cuando los jóvenes se van y no vuelven más, cuando sus adultos bajan los brazos y se resignan a perder, cuando ven desaparecer su mayor fuente de trabajo, cuando se encuentran invadidos por el olvido de tantas promesas no cumplidas.
Es posible la recuperación de los pueblos, sacando los tesoros guardados en el cofre del alma, esa herencia de los abuelos que son; la cultura del trabajo, la visión positiva del futuro y la solidaridad.
Un pueblo se encuentra en riesgo de desaparecer cuando su gente deja de luchar, cuando los jóvenes se van y no vuelven más, cuando sus adultos bajan los brazos y se resignan a perder, cuando ven desaparecer su mayor fuente de trabajo, cuando se encuentran invadidos por el olvido de tantas promesas no cumplidas.
Es posible la recuperación de los pueblos, sacando los tesoros guardados en el cofre del alma, esa herencia de los abuelos que son; la cultura del trabajo, la visión positiva del futuro y la solidaridad.
Puerto Bermejo, es uno de los primeros pueblos fundados de la provincia del Chaco y con un amplio desarrollo comercial e industrial, en 1940. Comienza a tener sus primeros síntomas de extinción en 1966 cuando el río Paraguay arrasa con varias cuadras del pueblo, con una abrupta baja en números de habitantes.
Con la inundación y desvío del cauce del río, en 1983 no sólo una parte del pueblo desaparece sino también un trozo de soberanía Argentina. En ese mismo año la gente del pueblo decide comenzar de nuevo en un terreno más elevado a cinco kilómetros del abrazo del río.
En 1992 el río sobrepasa la precaria defensa que cubría el pueblo, no soportó tanta violencia, entonces todos sus habitantes deciden marcharse al “Nuevo Asentamiento”. Aunque algunos, después de un tiempo vuelven una vez más al pueblo histórico. En el mismo, hoy existen cuarenta familias, de las cuales en su gran mayoría, desearía tener una casa digna en el nuevo asentamiento.
No existen dos pueblos. No existe tal división. Puerto Bermejo no desapareció sino que resurgió y está caminando, con miradas de progreso y lucha cotidiana. Y no va a descansar con promesas en el aire sino con hechos concretos.
