Ante la búsqueda de realización personal, es sorprendente encontrar un artículo periodístico que llene las expectativas de alguien. Sin embargo llegó, y en dos oportunidades. Primero una entrevista en profundidad a Marcela Benítez en el diario La Nación, y al año siguiente, en el diario Página 12.
Es la fundadora de RESPONDE, una Organización No Gubernamental que se ocupa de ayudar a pueblos que deseen recuperarse y se encuentren en vía de extinción en la República Argentina, que la gran mayoría están en zonas rurales.
Esta organización está compuesta por un grupo interdisciplinario que trabaja con objetivo claro y concreto: el crecimiento de las comunidades con riesgo a desaparecer. Manteniendo siempre el respeto a las personas que habitan esos lugares, con espíritu solidario. Preservando y defendiendo las raíces, la identidad y el acervo cultural. Creyendo en la capacidad de superación y voluntad humana, tanto de hombres como mujeres emprendedoras, a partir de un marco de igualdad de oportunidades.
No mantienen vinculación actividades que tengan que ver con tipo de ideologías partidarias, religiosas ni sectarias.
Entonces cae la ficha e inquieta el espíritu de quien lee el artículo, o quizás sólo era para algunas personas entre tantas.
Y RESPONDE continúa, como hace 8 años, porque todo pueblo tiene derecho a las oportunidades para su progreso y desarrollo, sin importar su número de habitantes. Podrá apoyar o actuar en conjunto con otras instituciones públicas y privadas que persigan iguales fines y defiendan iguales principios. Aquellas acciones que no posibiliten la igualdad de oportunidades para los habitantes de un pueblo y que sólo brinden asistencialismo están fuera de su alcance. Una vez puestas a disposición de los habitantes, aquellos programas y herramientas que mejoren sus oportunidades para superarse de un modo sustentable, corresponderá a ellos el aprovechamiento de los resultados. Y la ambición por ver a la gente progresar es tan grande, que también crean modelos de recuperación que permitan ser aplicados en los distintos pueblos de la Argentina y que sirvan de ejemplos para otros países de América Latina afectados por la misma problemática.
La creatividad e innovación en la resolución de problemas que afecta a los pequeños pueblos en riesgos, pasan a ser referentes para otros pueblos que no se animan a salir de la crisis en la que se encuentran. Serán las mismas familias quienes atraídas por la creación de nuevas oportunidades como sociedad emprenderán un estilo de vida, en sus propios entornos.
Es la fundadora de RESPONDE, una Organización No Gubernamental que se ocupa de ayudar a pueblos que deseen recuperarse y se encuentren en vía de extinción en la República Argentina, que la gran mayoría están en zonas rurales.
Esta organización está compuesta por un grupo interdisciplinario que trabaja con objetivo claro y concreto: el crecimiento de las comunidades con riesgo a desaparecer. Manteniendo siempre el respeto a las personas que habitan esos lugares, con espíritu solidario. Preservando y defendiendo las raíces, la identidad y el acervo cultural. Creyendo en la capacidad de superación y voluntad humana, tanto de hombres como mujeres emprendedoras, a partir de un marco de igualdad de oportunidades.
No mantienen vinculación actividades que tengan que ver con tipo de ideologías partidarias, religiosas ni sectarias.
Entonces cae la ficha e inquieta el espíritu de quien lee el artículo, o quizás sólo era para algunas personas entre tantas.
Y RESPONDE continúa, como hace 8 años, porque todo pueblo tiene derecho a las oportunidades para su progreso y desarrollo, sin importar su número de habitantes. Podrá apoyar o actuar en conjunto con otras instituciones públicas y privadas que persigan iguales fines y defiendan iguales principios. Aquellas acciones que no posibiliten la igualdad de oportunidades para los habitantes de un pueblo y que sólo brinden asistencialismo están fuera de su alcance. Una vez puestas a disposición de los habitantes, aquellos programas y herramientas que mejoren sus oportunidades para superarse de un modo sustentable, corresponderá a ellos el aprovechamiento de los resultados. Y la ambición por ver a la gente progresar es tan grande, que también crean modelos de recuperación que permitan ser aplicados en los distintos pueblos de la Argentina y que sirvan de ejemplos para otros países de América Latina afectados por la misma problemática.
La creatividad e innovación en la resolución de problemas que afecta a los pequeños pueblos en riesgos, pasan a ser referentes para otros pueblos que no se animan a salir de la crisis en la que se encuentran. Serán las mismas familias quienes atraídas por la creación de nuevas oportunidades como sociedad emprenderán un estilo de vida, en sus propios entornos.





